miércoles, 12 de enero de 2011

HOY DESPUES DE DOS AÑOS



El trabajar  en  una  empresa, de  cierta manera  te  forma la  disciplina  de  levantarte temprano ò medir  bien  tu  tiempo  según el horario  que tengas.
Ese  día  era  una  de  esas  mañanas  en               que  la  cama  se  fusiona  contigo y te  acoge  con  el calor  de  sus tibias  y ricas  sabanas  que  se alían   con  la confortable almohada que  en  esa  noche tomo  la  forma anatómica  perfecta  para  mi cansado cuello, lo primero  que hice   cuando  desperté  fue  ver  el  reloj,  por  que  nunca  he  acostumbrado  a  que  mi  sueño  sea  interrumpido  por   el  traumante  sonido  de  una  alarma que   te  conecta  de  una  forma  no muy grata  a  esta  realidad, y  dije - son las  seis  de la mañana  ya  me  dejó   el camión de  la  empresa ,  y recordé  que  era  martes  trece  aunque no  soy  supersticioso  me  di  cuenta  de  que si  me  iba  en el transporte publico  me  dejaría  del  lado  contrario  de  la  empresa  y tendría  que  cruzar  la  carretera interestatal 57  a la  hora  en que  todo mundo  se  dirige  como loco  hacia  sus  trabajos, por  lo que  existía  la probabilidad   de  que  me arrollaran,  así que  pensé dos veces  en levantarme  de la cama,  pero luego  vino esa parte  de  mi  ‘’la culpa’’  que  me decía  -vamos levántate   te  descontaran  el  día , hay  un puente peatonal  mas  adelante   que puedes  tomar  para  que  no te  arrollen,  y  con ese  argumento  tuve  que  levantarme  para   ir  a  trabajar.

Lo  curioso es  que   cuando  aun dudoso  de ir  o no ir  al trabajo  pero con prisa ,me dirigía  a  la  sala  de  mi casa  que  es  donde  esta  el típico llavero   en forma  de  llave, para  recoger  las  mías,  me  encontré  en el  sofá  sentado  a  mi padre,  con  las  dos manos  sobre   su nuca   y  los pies cruzados   uno  encima  de otro,   como  si estuviera recostado en un campo   observando  las  nubes   con una  calma total  sin preocupaciones, y me dijo- Estoy  esperando  a Chava para  que  me lleve  al  centenario,  aunque  ya que estas  aquí,  ¿me puedes  llevar  tu? ,  y  yo recogiendo mis  llaves  a toda prisa le  dije  que  iba al trabajo , que  ya  era  tarde, fue  entonces  que  me  vio a los ojos y me lanzo  esa mirada , como queriéndome  decir que  yo y solo  yo  era  dueño  de  mi tiempo  y que podía  decidir  que hacer  con el , pero  desafortunadamente  en ese entonces  aun creía  en el sistema   y  me fui a trabajar , dejando a mi padre  en la sala  esperando a  Chava.
Llegue  al  trabajo , sin ningún  problema  claro  que  use  el puente  peatonal aunque  me   demoro  un poco,  pero  a las 7:30 am  de  esa  mañana  ya estaba  sumergido  en  el trabajo  de  la  oficina  en una  rutina mas,  entre  correos, programando juntas  y  sintiéndome  la  piedra  angular  de  esa  empresa. 

Después  de  mi desayuno  matutino  en  ese martes  trece ,  estaba  en una  junta  fue  entonces  que  mi teléfono  me comenzó a  molestar  poniéndome   en evidencia  con  los  integrantes  de la junta , por lo que  hice   lo que  todos  hacían  cuando   reciben  una  llamada  en medio  de  una  junta,  saque  sigilosamente  mi  teléfono  me  fije  quien  era  y  se  me hizo  mu  extraño  por  que la llamada  era  de   mi hermano  Gabriel  que  nunca  trae  saldo , por lo que  decidí  abandonar la  sala de junta   para  tomar la llamada, fue  entonces  que  me dijo  que  mi  papá  había  fallecido.

No  tengo  muy  claro que  paso por mi cabeza  ni que  fue lo que hice  después ,  si   regrese  a mi oficina  si regrese a la junta , si salí corriendo   si  busque  a  mi  hermano Cesar  quien trabaja  ahí,  si me retire  enseguida,  el punto  era  que no  concebía  ese  suceso,  si apenas  unas  horas   estaba  con el  en la  sala.

Hoy   han pasado  dos  años  desde  que perdí  a  mi padre , ya   no trabajo en la  empresa  donde yo trabajaba,  obedezco mas  a  mi  cálida  cama  que  me acoge  en las  frías  mañanas,  ya  deje  de  guiarme  por la culpa ,trato de   ser mas  humano cada  día  además de disfrutar mas a mi familia y a las personas  que me rodean ,  y  sobre  todo hago lo  que  me gusta  en  esta  breve  pero propia  vida.

Dicen que  las  personas  nunca  mueren  hasta  que el olvido los  sepulta,  es por  ello  que  siempre  recuerdo a mi padre   y llevo conmigo un grato recuerdo suyo  en  mi alma  y mi corazón.

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