martes, 1 de mayo de 2012

LA HISTORIA QUE NUNCA FUÉ


El sonido peculiar pero  propios  de los tacones de aquella bella chica recién egresada  de  una universidad reconocida y que laboraba en  esa empresa, hacían  que cada  mañana él perdiera la atención que mantenía en su monitor  de  su  ordenador portátil  cuando ella pasaba  frente  a su  cubículo  y se dirigía al despachador de agua para prepararse  un café que la despertara al 100% para poder continuar  su rutina cotidiana.

Fue  una de esas mañanas  en que ambos coincidieron  en el  despachador de agua , y mientras  ella  llenaba  su vaso de  agua caliente para prepara  su  café  el esperaba  y escuchaba  el  pequeño chorrito de agua  como si fuera una cascada  cayendo  rio abajo,  ella lo vio por  primera vez  y le regalo una  sonrisa  y  se fijo en  sus ojos  color claro fatigados por la falta de sueño de la mañana mientras seguía llenando su tasa,  el se  percato que  la  mano de ella,  blanca  como  la nieve  llevaba  una sortija  de  compromiso, el de inmediato  la llevo con su imaginación  al altar  de  la catedral de la ciudad imaginándose  como   futuro  esposo de ella que compartirían una luna de  mil  en París é Italia  y  de regreso la mudanza a su pequeño  aunque  comodo departamento  donde los dos lo decorarían  a su  gusto  con uno  de esos cuadros de manzanas verdes en el comedor   y   una sala confortable   con chimenea para pasar  cálidamente esos días  de invierno viendo películas  o  leyendo  libros en la alcoba   con  una cama queen size con sabanas  blancas  y edredón café, todo esto lo imagino  mientras ella llenaba  su taza de  agua  y para cuando termino de llenarla solo le dijo  buenos  días y le regalo una vez más  una sonrisa.