De niño ver el cielo era cosa de magia , me
recostaba en la azotea de la
cocina de la casa de mis padres a contemplar el cielo junto con todas las estrellas que alcanzaban a percibir mis ojos y de cierta manera lograba
sumergirme en la inmensidad
del universo, deje de ver el cielo por que deje creer en la magia al
igual que muchas cosas, hoy tratando de encontrar esa magia
perdida mire nuevamente el cielo a pesar de que estaba un poco nublado logre ver esa estrella en la que me gusta pensar que se convirtió
mi madre hace apenas un año y volví a sentir esa magia en un cálido susurro en el viento que acariciaba
mis mejillas, no soy mucho de fe , pero siento que su energía aun prevalece en algún lugar del universo y de cierta manera aun está conmigo.
