Son las 6:45 am de una cálida mañana de verano, un grupo de gente entre hombres y mujeres visten pantalón negro, camisa gris y unos pesados zapatos negros con un molesto casquillo metálico en la punta , se dirigen con sus rostros tristes y sin entusiasmo, caminan como robots programados , pero son tan solo humanos enredados en una rutina que están tan encerrados en sí mismos que no aprecian le lindo paisaje que la madre naturaleza les regalo: a lo lejos unos cerros encantadores que comienzan a dar forma por el nítido rayo de sol a que sale a sus espaldas , y de cerca un campo rodeado de arboles y diversas flores bañadas por el rocío de la mañana. Pensaran que esta grupo de gente es participe de una marcha fúnebre ó algo similar, pero no , son personas que se dirigen a cumplir una jornada de trabajo en una distinguida empresa gringa de la zona industrial de SLP.
No es muy agradable interrumpir un sueño profundo con el horrible chillido de un despertador, que les recuerda a cada segundo de su chillante alarma que ya es tiempo de pararse y cumplir una jornada de trabajo y ponerse ese deprimente uniforme y acatar reglas intransigentes y tontas en una jornada de ocho horas y en ocasiones dejar a la familia esperando en la tarde por que la empresa los obliga a cumplir un tiempo extra mal pagado. Reglas como sujetarse el pelo , no usar relojes ni aretes, andar fajado , no tener ningún contacto físico y comer los “sagrados alimentos” en un corto tiempo de treinta minutos entre otras reglas absurdas.
Pensaran que pongo un panorama muy obscuro, gris y deprimente , pero eso es lo que se vive día con día en las empresas de nuestro país, pueden argumentar : “ Son una fuente de empleos que activa la economía” pero no hay que ser tan listo para darse cuenta que la mayor utilidad va para el extranjero y por eso las empresas de países primermundistas se instalan en México porque la mano de obra es muy barata además de como mexicanos nos condicionan con incentivos estúpidos para no “respingar” y no exigir un trato digno , tal es el ejemplo de usar un uniforme NEGRO que te afecta anímicamente.
Conozco pequeñas empresas mexicanas y extranjeras que ofrecen un trato digno a todos sus trabajadores, que confían en ellos, y nos los obligan a checar , que antes de dejarlos tiempo extra les preguntan al trabajador si pueden quedarse , que les dan el tiempo necesario para comer sin apresurarlos , que si se sienten cansados pueden tomarse un descanso, de igual manera también pueden decir que este tipo de empresas no van a trascender nunca , aunque yo confió en que si, y esto se dará mas rápido cuando los mexicanos cambiemos de forma de pensar y dejemos de sujetarnos a frases tontas como: “ el que no transa no avanza” “la ley de Herodes ó chingas ó te jodes” y otras más.
Yo por eso deje de vestirme de Negro , para emprender mis negocios, iniciándome con dos trabajadoras honestas y sencillas en donde pueden expresarse y se toman en cuenta todas sus sugerencias ,tal vez no tengan un salario tan alto como el que ofrecen muchas grandes empresas , pero si tiene un trato digno y sobre todo humano.